LA ÓPERA DE LOS FANTASMAS / Jorge Salazar

La ópera de los fantasmas, México 2015

Julio Inverso

Julio Inverso (Montevideo, 11 de abril de 1963 - 7 de octubre de 1999) Poeta, narrador y artista del grafiti uruguayo. Fue un avanzado estudiante de Medicina en la Universidad de la República, pero a punto de recibirse abandonó la carrera para dedicarse a la literatura.

Como artista del graffiti formó parte de la brigada «Tristán Tzara», un grupo graffitero de gran repercusión en Montevideo a mediados de los años 1980, sobre el final de la dictadura cívico-militar en Uruguay (1973-1985).

Sus dos primeros libros, Falsas criaturas (1992) y Agua salvaje (1995) fueron poemas en prosa; su tercer libro, Milibares de la tormenta (1996) contiene poemas en verso largo y de síntesis conceptual. En Más lecciones para caminar por Londres (1999), retorna al poema extenso y en prosa. Y en Cielo genital (2000, póstumo) nuevamente combina poemas sintéticos y largas estructuras concebidas como en su tercer libro. 

Sobre su concepción de la creación poética, Inverso escribió: El don de crearla (la poesía) depende de potencias superiores que atraviesan el poeta en el momento en que se reúnen dos condiciones: la predisposición y la fortuna. En 1996, obtuvo el premio de la IMM en la categoría narrativa por Vidas suntuosas, escrito hacia 1993. En forma póstuma obtuvo en 2000 una mención en narrativa del MEC, por Diario de un agonizante (1995).

Se suicidó en Montevideo en 1999, pocos días después de la publicación de Más lecciones para caminar por Londres. Varias de sus obras han sido reeditadas o publicadas por primera vez en forma póstuma y una parte aún permanece inédita.

Escribir, construir la memoria


Inverso, 2013
(Julio Inverso, Montevideo, 1963 - 1999)
Las ideas prefiguran la historia, los actos que suceden, los procesos. El acto condensa la emancipación de un gesto que recuerda lo visto. Vemos, al observar reflejamos el mundo. ¿Y si el lenguaje es un mero acto, un mero reflejo, una malograda e inevitable reacción de nuestro cuerpo?
Si la percepción se separara del lenguaje no existiría la identidad que lo define.
Un mundo sin definición, sin ego. Donde árboles y piedras son, sin recordar lo que son. No habría árboles, ni piedras. Habría un ego único, insondable, una personalidad perpetua que no nos deja existir.
Los hombres estamos debajo de la materia, como el cielo oscuro. Pensar nuestra ausencia es escribir un libro sobre el abismo.

Sobre LA ÓPERA DE LOS FANTASMAS, de Jorge Salazar

Novela ganadora del premio Casa de Las Américas 1980, "La ópera de los fantasmas" fue luego publicada en el Perú por la editorial Mosca Azul (1981), y reeditada 30 años después en México, en el catálogo de Proyecto Literal, inaugurando la colección de narrativa Naranja Dulce. 

Esta tercera edición de “La ópera de los fantasmas” fue presentada en su lugar de origen (un retorno): Lima, 2011. Una efeméride histórica no comunica ninguna tragedia. En una fecha no se concentra ni el terror ni la tristeza. El verdadero efecto de cierta situación nacional aparece en la intimidad de las ciudadanías, el instante en el que se abre un periódico o se enciende la televisión para enterarse que la cotidianeidad toma otro rumbo.

En “El niño y el muro”, por ejemplo, se plantea cómo afectó mental y emocionalmente el Muro de Berlín, cuya construcción iniciaba, en la clase trabajadora. En el mismo tenor Jorge Salazar construye un cuadro, entre costumbrista y extravagante. Conviven seres de rubros altamente diferenciados, los “comunes y corrientes” y los de la cloaca, en un Perú minado por la dictadura. No está presente la entidad obscena del político, el tirano no cuenta como personaje. El discurso mediático tiene el poder real sobre la población. 

Salazar hace intervenciones precisas con slogans publicitarios, creando un contraste entre la herrumbre y el ensueño mediático, y la furia del pueblo no está representada panfletariamente, sino en su dimensión (la verdadera) nimia y trágica. 

 El hecho central de "La ópera de los fantasmas" es de una simpleza aparente: es un partido de fútbol, los contrincantes son Perú y Argentina y se disputan la victoria para pasar a las Olimpiadas de Tokio. En el segundo tiempo se anula el gol ganador de Perú. La gente protesta e inicia el motín que asciende al nivel simbólico de revolución política, o sea, la gota que derramó el vaso, el momento y lugar equivocado que la gente eligió para explotar. 

Las catástrofes que precedieron al suceso pertenecen al individuo, a la existencia anónima (un estudiante universitario, una prostituta, un preso) y se entretejen creando un ritmo bastante cinematográfico, paralelo al García Márquez policiaco. 

El regreso de “La ópera de los fantasmas” al Perú puede resultar una ironía agria. Si, está basada en una historia real, pero eso es un mero pretexto para la ficción. Aunque el lector avezado puede encontrar coincidencias entre una novela de hace 30 años con el contexto actual de Perú. 

Jocelyn Pantoja
Directora del sello editorial PROYECTO LITERAL

Jorge Salazar

Jorge Salazar (Lima, 27 de setiembre de 1940 - 8 de junio de 2008). Escritor, docente, cocinero y amante del fútbol. Se formó en historia, arte, danza moderna y periodismo. Trabajó en los diarios El Comercio, Expreso, La República, La Crónica, El Mundo y El Sol. Fue editor de la revista Caretas y columnista de los semanarios Dier Spiegel de Alemania, Cambio 16 y Vanguardia de España. 

Es autor de Una visión del Perú (1969), ensayo con el que ganó el premio De Gius de los Países Bajos; y las novelas Piensan que estamos muertos (1979), La ópera de los fantasmas (1980), que le valió el Premio Casa de las Américas; Poggi: la verdad del caso (1987), La medianoche del japonés (1991) y Los papeles de Damasco (2006). 

Editó y compiló el libro 11 Historias de Fútbol (2000) y escribió El rodar de la pelota, una historia del fútbol peruano. Considerado el mayor especialista nacional en crónicas policiales, publicó la colección Historia de la Noticia: A sangre y tinta (1996), La guerra y el crimen (2001), De matar y morir (2004) y La sangre derramada (2007). 

Fue el primer catedrático de gastronomía en el Perú. Publicó Crónicas gastronómicas (2004) Premio Gourmand Worl Cookbook Award y Coma y punto (2015).

El 2008, seleccionó las cartas que se publicaron en su libro póstumo: Charlas con Soledad (2008).

Para no olvidar: LA ÓPERA DE LOS FANTASMAS

Es difícil para mi, un hombre de fútbol, a la larga un hombre común y corriente, llevar al papel algunos sentires y las ideas que desearía expresar sobre la importancia y significado de La Ópera de los Fantasmas. Yo solamente puedo manifestar que en este libro, de Jorge Salazar, he podido reconocer a mi país, a mi gente, a sus autoridades, sus vicios, traumas y dolores. Estos textos empujan a uno a dudar, a pensar e intentar comprender lo incomprensible. 

Mientras leía el libro, los fantasmas iban apareciendo como interrogantes, ¿Dios mío, sucedió esto realmente el 24 de mayo de 1964? me preguntaba. La fantasía se entremezclaba con la realidad y los personajes “ficticios” resucitaban como si escuchasen las oraciones de Tata Manuel. Ahora, al escribir estas notas, se me vienen a la cabeza la época, los colores y sabores de ese año 64 en Mollendo. 

Yo tenía 13 años y allí me veo ese domingo: reunido con los míos escuchábamos por la radio la transmisión de ese Perú-Argentina cuando vino el gol del empate y con él la versión acerca de “la negligencia de los hombres de la puerta”. Recuerdo que a las siete de la noche, los noticieros radiales hablaban de un muerto, después, serían tres muertos, algunos desaparecidos y un número de heridos y contusos; al año siguiente ya no se hablaba del desastre. 

Como ya es de uso y costumbre en el país, olvidamos. Olvidamos que este hecho sucedido en la capital de nuestro Perú fue la peor tragedia ocurrida en un escenario deportivo en la historia de la humanidad. Han pasado ya cuarenta años y sin embargo el papel de ciertas fuerzas, civiles y uniformadas, sigue presente en el dramático tema de la violencia. 

La ópera de los Fantasmas, creo yo, puede ser un punto de partida para convencernos de que las atrocidades cometidas no se oculten y, por lo tanto, no se repitan en los campos de juego y fuera de ellos. La Ópera de los Fantasmas es como una sinfonía que interpreta una partitura de injusticia, olvidos y silencios cómplices. 

Pensar, meditar es, creo, la inteligente invitación que nos hace esta novela que bien vale la pena volver a leer para saber quiénes fuimos y quiénes somos, sin miedo a la verdad y con ansias de justicia para que mañana, los que vienen y los que vendrán, puedan ir al estadio o a cualquier otro lado sin temores ni rencor. 

Juan Carlos Oblitas Saba
Director de la Federación Peruana de Fútbol